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Autor: Ent. Florencia Cardoner.
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EL HOMBRE Y LA MUJER DEPORTISTA

El cuerpo de un hombre y una mujer presentan diferencias significativas a la hora de praticar deporte, ¿sabes cuáles son?

Las diferencias más significativas que desde el punto de vista de la práctica deportiva debemos tenerlas en cuenta ya que influyen de forma significativa la práctica deportiva.

Movilidad articular

La elasticidad es hasta un 10% mayor en la mujer, al igual que la movilidad articular y laxitud ligamentosa. Al disponer una cintura pélvica mayor, la mujer presenta mayor movilidad en esta articulación. Actividades donde se necesita grandes amplitudes articulares es una ventaja para las mujeres.

Sudoración

Por regla general, las mujeres sudan menos que los hombres, sus niveles de transpiración son menores. Su función termorregulador para enfriar la piel tiene una respuesta más lenta que en el hombre, sin embargo, como ventaja las mujeres no se deshidratan con tanta facilidad, lo cual es una ventaja para los deportes de resistencia. Los hombres deben hidratarse más que las mujeres.

El esqueleto

El esqueleto masculino es más robusto, con huesos más largos, más densos y de mayor tamaño. Menor riesgo de lesión en edades avanzadas con respecto a la mujer que por la caída de estrógenos, la osteoporosis se acelera.

Las mujeres tienen menor tamaño, talla y peso total que los hombres, en definitiva un armazón material más ligero. Su composición corporal es claramente diferente de la del hombre siendo los factores hormonales, una vez alcanzada la pubertad, los determinantes de dicha diferencia: Peso óseo inferior, un mayor porcentaje graso y menor masa magra (libre de grasa). La constitución del cuerpo de la mujer se diferencia de la del varón por su mayor distribución de la grasa en glúteos, mamas, caderas y parte superior de los muslos, por la acción de los estrógenos, que también provocan un crecimiento de los huesos más precoz y un fin del desarrollo más temprano. Presentan pelvis más anchas y menos profundas, mayor angulación del fémur, y una mayor curvatura (con convexidad anterior) de la columna vertebral a nivel lumbar que dificulta el trabajo con cargas. Las extremidades en relación con la estatura son más cortas, lo que equivale a un brazo de palanca más pequeño, que puede limitar su rendimiento en algunas especialidades deportivas por una menor eficiencia mecánica. La existencia de una cierta convexidad articular en rodillas (valgo o rotación interna) aumenta el riesgo de inestabilidad con una mayor incidencia de lesiones en el ligamento cruzado anterior, síndromes femoropatelares y fracturas de estrés.

Equilibrio

Por la distribución del peso corporal, la estabilidad de la mujer es mayor que la del hombre. Esto es debido a que el centro de gravedad se sitúa aproximadamente un 6% más bajo. Esta característica les confiere una mayor estabilidad y equilibrio, favorece a la mujer en modalidades donde el equilibrio es una cualidad fundamental (gimnasia, esquí, patinaje).

Aprendizaje

La mujer posee mayor habilidad en el aprendizaje motor, coordinación y ejecución técnica de los movimientos. En especialidades deportivas donde se requiere el manejo de móviles o coordinación motriz, la mujer presenta mayor habilidad que el hombre.

Gasto metabólico

El gasto del metabolismo basal en las mujeres resulta menor que en el hombre: Mujer joven, el gasto medio es de unas 37 Kcal./m2/hora, lo que significa un consumo calórico al día de unas 1.300 Kcal. En el hombre este consumo se eleva a 40 Kcal./m2/hora y unas 1.700 Kilocalorías al día.

La grasa

En deportistas, los hombres presentan niveles de porcentaje de grasa menores que las mujeres. En estas últimas, viene determinada sobre todo por la presencia de estrógenos, y se acumula principalmente en la región glúteo-femoral. Para muchos deportes esta grasa tan solo es un sobrepeso extra, pero sin embargo, hasta ciertos niveles, en el agua mejora la flotabilidad. Por esta razón, es en la natación donde las mujeres más se acercan a las marcas registradas por los hombres.

Hormonas

El Estrógeno, hormona femenina, causa el aumento de los depósitos grasos, fundamentalmente en caderas y muslos y un incremento en el crecimiento óseo, debido a lo cual las mujeres alcanzan valores finales de longitudes antes que los hombres.

La testosterona, 10-20 veces mayor en el hombre, condicionan una mayor masa muscular y niveles de fuerza en el hombre.

Cualidades motoras

Las diferencias hormonales (testosterona 10-20 veces menor en la mujer) condicionan una menor fuerza muscular secundaria a su menor peso magro (peso libre de grasa). La fuerza máxima se alcanza antes en la mujer, a los 18-22 años y es un 40% inferior a la que alcanza el hombre. Existe mayor similitud en ambos sexos en los valores de fuerza de tren inferior y fuerza elástica (70-80% de la del hombre) siendo las diferencias más llamativas en cuanto a potencia en tren superior (50-60% de la del hombre)

No existen diferencias en el reparto de fibras musculares, pero se cree que la mujer posee fibras de menor tamaño y quizá menor número de fibras. La elasticidad es hasta un 10% mayor en la mujer, al igual que la movilidad articular y laxitud ligamentosa. Posee mayor habilidad en el aprendizaje motor, coordinación y ejecución técnica de los movimientos y tiene menor predisposición a algunas lesiones. Su velocidad de reacción y frecuencia de movimientos es análoga a la del hombre pero con una menor velocidad de traslación.

La mujer sometida a un programa de entrenamiento de fuerza consigue iguales mejoras que el hombre (20-40%) aunque no tanto por hipertrofia muscular (secundaria a la acción anabolizante del entrenamiento de fuerza por aumento de la testosterona) como por factores de control neuromotor o neurales. Sin embargo, requiere mayor cantidad de entrenamiento y mayor número de sesiones (trabajando iguales volúmenes y con igual técnica de entrenamiento).

La mujer precisa dos veces más tiempo para desarrollar igual fuerza relativa. Así mismo, precisa trabajar con mayor regularidad para mantener su volumen muscular

Diferencias cardiovasculares

La mujer tiene un menor desarrollo de la caja torácica y proporcionalmente un corazón más pequeño, menor cantidad de sangre y volumen sistólico, además la mujer presenta menor concentración de hemoglobina en sangre (15% menos) y del número de hematíes, lo que equivale a una menor capacidad de transporte del oxigeno sanguíneo y una menor capacidad cardiovascular, aunque es en deportes cardiovasculares donde la mujer se acerca más a las marcas de los hombres.

Materiales específicos

En algunos deportes ya existen materiales específicos para ambos géneros. Es el caso de las bicicletas, no solo en diseño, sino también en la geometría de cuadro y sillín, donde se han diseñado adaptados a la mecánica y anatomía de la mujer.